Todos los días tenemos que tomar tantas decisiones. Y aunque decidir entre qué ropa ponerte y qué carrera seguir, existe una gran diferencia, lo cierto es que las decisiones pequeñas también agotan a nuestro cerebro.

Lo que hoy te propongo es predefinir ciertas decisiones pequeñas de tu vida diaria, y así alivianar un poco esa carga mental.

Cómo librarte de tomar tantas decisiones al día | Frugalisima

Algunas ideas para dejar de tomar tantas decisiones cada día

Para implementar esta técnica, lo importante es tomarse el tiempo de pensar a fondo una vez, tomar la decisión genérica y cuando toque la duda, implementarla. Por ejemplo:

Tu ropa

Decidir cada día qué ropa ponerte, además de robarte tiempo te roba energías. Pero si no te convence adoptar la técnica de Jobs o Zuckerberg, podés predefinir ciertas reglas de cómo vestir para ir a trabajar, hacer ejercicio, salir o estar en casa.

Un día que te sientas inspirada armá conjuntos infalibles para todas esas ocasiones, tomále fotos y guardálas en un lugar especial en tu celular. También podés usar apps ideadas para esto. Vas a ahorrar mucho tiempo y evitar desesperar aquellos días en que odias toda tu ropa.

Tu economía

¿Te encontrás muchas veces prometiéndote que no vas más a gastar “tanto”?

El problema de estas auto-promesas es que son muy ambiguas.

Definí un límite para cada tipo de gasto que tengas. Hasta cuánto dinero vas a gastar en una merienda con amigas, en una cena con la pareja, en el regalo de cumpleaños de tu hijo, etc.

También podés definir de antemano cómo vas a basar tus decisiones de compra.

Indecisas como yo en un supermercado, podemos perder valioso tiempo cada semana decidiéndonos por un producto nuevo. La cura de esto es definir de antemano cuáles serán los parámetros para decidir ciertas compras.

Por ejemplo: Siempre que dude entre un producto y otro similares me voy a decidir por: ¿el de menor precio?; ¿el de industria nacional? ¿o simplemente el que se ve más lindo?

Cualquiera vale, lo importante es tener esto bien claro para cuando te venga la duda, así sólo recurrís a tu técnica y luego ya vas a otra cosa. Rápido.

Tu tiempo

Administrar el tiempo, así como el dinero también hace que tengas que tomar tantas decisiones al día. Una vez decidí que siempre que me ofrezcan dos opciones de fecha u hora para una reunión voy a tomar la más cercana. ¿Por qué? Porque si ocurre algo se puede postergar a la próxima opción.

También es bueno predefinir de antemano cuánto vas a esperar a alguien que llega tarde: 5, 10, 30 minutos. Una vez que lo definas todas las opciones son válidas (Si decidís 30 por favor andá siempre con un libro en la cartera). La idea aquí es no enojarte con vos misma después.

Tus sentimientos

¿Cuántas veces son nuestros sentimientos los que toman una decisión y no nuestro ser racional? Para esto, decidir de antemano y racionalmente cuáles serán los sentimientos que vas a permitir influyan o no en vos, puede ser una buena idea.

Por ejemplo “No voy a volver a dejar que por miedo deje de hacer algo que deseo” o “No voy a volver a permitir que por compasión a… [inserta aquí la persona tóxica que te consume] me deje a mí misma en segundo plano.”

Y aquí un clásico ¿Qué hacés cuando te invitan a salir y no sabés si tenés ganas o no? Esto depende mucho del estado en que te encuentres, pero podés decidir previamente que siempre que te inviten y no tengas ganas, vas a salir igual porque necesitás forzarte un poco más a la diversión y hacer cosas diferentes. Así como también también puede que necesites un poco de quietud en tu vida y decidas por un tiempo dejar de aceptar invitaciones por gentileza.

Volver y repensar

Lo importante en todo esto es que la mayor parte del tiempo te sientas bien con tus decisiones. Que decidas luego de haberlo pensado bien, pero que esto no signifique tener que tomar tantas decisiones todo el tiempo.

Identificá cuáles son tus mejores momentos para analizar y tomar decisiones grandes y pequeñas. Tomáte el trabajo de repensar las decisiones que alguna vez funcionaron y que quizás ahora ya no. Siempre hay tiempo de cambiar.

Incluso podés crear técnicas para tomar decisiones. En un próximo post te voy a estar recomendando algunas. Mientras tanto, podés ir creando las tuyas.

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