¿Te gustaría habituarte a la actividad física? Hace dos años que hago ejercicio físico por las mañanas de lunes a viernes. Ni yo me lo creo. Me levanto a las 6am, me pongo ropa de gimnasia, dejo a los chicos en el cole (si me toca choferear) y luego voy a hacer 60 minutos de Gimnasia Funcional. Es un hábito instaladísimo en mí. ¡Yo, que de chica jamás hice deporte alguno! ¿Cómo lo logré? Luego de responder estas 6 preguntas que hoy te invito a resolver.

¿Qué actividad física hacer?

Qué actividad física hacer, ni yo ni nadie más te puede responder. Sólo vos sabés. Pero, ¿cómo podés saber? ¡Probando!

Pesas, pilates, natación, caminata, yoga, spinning, zumba, algún deporte… ¡Algo te va a terminar gustando! La cosa está en que no pares de buscar y probar actividades.

Algunas te van a gustar un poco, otras menos. Unas vas a odiar desde el día uno, otras después de un tiempo. Lo importante es que sigas buscando.

No temas al principio pasearte de gimnasio en gimnasio o parque. Inscribirte y desinscribirte de diferentes actividades, este es el camino hasta encontrar aquella actividad física que vaya con vos.

Una tarde de bici con tu hija, también es una excelente idea para hacer actividad física.

¿Cuándo hacer actividad física?

¿A la mañana temprano, antes de la oficina (como yo)? ¡Ni loca! dicen algunas de mis amigas.

Sin embargo se de otras amigas que van al medio día (en horario de almuerzo) ¡Ni loca! digo yo, a esa hora muero de sueño.

Mi marido va por la noche y yo no entiendo cómo tiene energías a esa hora.

En fin, aquí es como la pregunta anterior, solo se responde probando y viendo cuál es tu horario ideal.

Una vez al mes me junto con mis amigas Lauve y Laumo a hablar sobre nuestros proyectos profesionales en el parque.

¿Dónde?

Elegí bien el lugar. Debe ser un lugar que te guste, pero muy importante que te quede cerca ya sea de tu casa o trabajo.

Lo mejor que podés hacer es que enganches una actividad con otra. Que te quede, por ejemplo cerca del trabajo, la facultad, del colegio de tus hijos si tenés que ir a llevarles vos cada día.

Esto tiene que ver con la práctica de enganchar un hábito a otro (muy recomendable en varios sentidos).

El grupo de Spinning celebrando el fin de año 2018.

¿Con quién?

Conseguirte un “partner” de gym para mantenerte motivada puede ser buena idea, pero de doble filo. Si te querés poner las pilas con una amiga y van juntas, genial. Pero muchas veces suele pasar que la amiga, en lugar de hacerte el aguante a veces #malainfluencia te sabotea, diciéndote cosas como: Mejor hoy no, etc. Y si vos te comprometiste a ir con ella, ya te dan ganas de degenerar también.

Por eso, más que arrastrar a alguien que también desea hacer el esfuerzo de cambio, lo que te aconsejo es que te comprometas con vos misma, y una vez estés en el lugar de la actividad, te hagas amiga de otras personas que ya están ahí, mejor con las que ya están hace mucho tiempo.

Si son actividades grupales como Pilates, Yoga, Zumba, Funcional o Crossfit por ejemplo da más gusto. Porque se arman grupos de Whatsapp donde comparten memes y dietas, también se pueden reunir para meriendas (fit) y más.

Esto, como todas las relaciones, llevan su tiempo, al principio es como que hay que ganarse el “derecho a piso” pero lo importante es persistir. Muchas veces se arman lindos grupos.

En este sentido, estoy sumamente agradecida con mi profe Shirley Ali que en cada clase se encarga no sólo de guiarnos con los ejercicios sino de transmitir buenísima onda entre todas las participantes. 💜

Mi grupo de Funcional, con la Profe Shirley.

¿Por qué habituarte a la actividad física?

Para habituarte a la actividad física es mejor tener un por qué en lugar de un para qué. Que tu inspiración no sea “para llegar al verano” o “para entrar en x vestido”.

Según mi experiencia (porque anteriormente ya me marqué objetivos como esos) hoy creo que lo mejor es vivir el presente y entender que tener actividad física constante es un estilo de vida. Es un hábito sano que se disfruta y se beneficia cada día y va mucho más allá de tener un cuerpo bello, sino de cómo esto te hace sentir.

Sí, yo a las 6:00 am lista para ejercitarme. Luego de 2 años persisto. Ni yo me lo creo.

¿Y si fallo?

Esta es la única pregunta que no tendrás que salir a probar porque ya te voy a responder. La respuesta es: Volver a intentar.

No importa si fallás. ¿Faltaste 3 días? Andá igual al cuarto día. Si dejás 2 meses ya sea por falta de pilas, viaje, desorganización, la respuesta es volver. Siempre.

No tires la toalla. Cada día que vayas, así sea un sólo día en la semana, cuenta. Quizás hasta tu propio profe te “rete” pero no le hagas caso. Todo suma. Lo importante es mirar el resultado global. Valorar tus propios avances.

¡Espero que lo logres!

La actividad física constante es un regalo para tu Yo del futuro pero que se disfruta desde el día uno. Si encontrás realmente una actividad física que responda a todas estas preguntas, estoy segura de que lo vas a disfrutar cada día. ¡Animate!

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